jueves, 26 de junio de 2008

Cuando la vida te sorprende

La Receta es una historia simple, si se quiere, pero tiene una particularidad. O al menos, siempre lo percibí como algo extraño y maravilloso. Es una historia de vida, pero no hay "oscuridad". Los personajes pueden ser cualquiera de nosotros, son humanos, reales, pero no se ven miserias humanas.

Hoy, después de una espera que pareció eterna, tuve la gran fortuna de poder ver la película entera con su propia banda de sonido.

Si la fotografía era espectacular de por sí, ahora la película es maravillosa.

La Receta
tiene banda de sonido original, creada por el Maestro Leo Sujatovich, que supo captar la esencia de esta historia con una sensibilidad y una fuerza que saca el aliento. Mezcla ritmos de tangos y candombes que reafirman la identidad del lugar en que transcurre, a la vez que toca fibras tan íntimas que nos inundan de emociones.

Piano, bandoneón, tamboriles, violines, un chelo, y una voz bellísima nos sumergen en una historia que si antes podía presumir de no ser oscura, ahora irradia luz como un faro.

Cuando se une la imagen con la música, es como despertar de un sueño dentro de otro sueño. Una creación tan sorprendente como la vida misma. Un ingrediente más de esta receta, infaltable, insustituible. Un sabor irrepetible.

Te dejo una pequeña muestra de una de las versiones preliminares de la banda sonora de esta historia, a modo de anticipo, para descargar desde MediaFire.

Como siempre, tu opinión es bien recibida.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

quiero más!!! quiero más que ese avance, que esa cruz en el calendario, que los pasos y el silbato, que la comparsa.
No me resigno a escuchar tan poquito de esa maravilla...
Grande Sujatovih!
Grande Dina!

Anónimo dijo...

gracias danixa, ya va a haber mas, es solo una cuestión de cuidado, es una verdadera felicidad, que entra por los ojos, los oidos y el alma....!!!

Danixa Laurencich dijo...

Visité su página, que belleza, todo, sus fotos de pequeñito, la de Calamaro me enterneció,con Bisso...ay dios mío cuánta nostalgia me dio.
Un bombazo.
Gracias Pan por subir ese pedacito.